Facebook SF Abogados Twitter SF Abogados Google + SF Abogados Linkedin SF Abogados
Facebook SF Abogados Twitter SF Abogados Google + SF Abogados Linkedin SF Abogados

  

  

Buscador

www.sfabogados.com usa cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios con la finalidad de mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.Puede configurar el uso de las cookies desde su navegador. Saber más

Acepto

Política de Cookies

 

En SFT SERVICIOS JURIDICOS S.L.P. utilizamos cookies propias y de terceros con la finalidad de mejorar la calidad de nuestro servicio, proporcionar una mejor experiencia de navegación, e identificar los problemas técnicos que puedan surgir en la web. Asimismo, en caso de que usted preste su consentimiento a través de su navegación, utilizaremos cookies que nos permitan obtener más información sobre sus preferencias y personalizar nuestra página web con sus intereses individuales.

En cumplimiento con lo dispuesto en el artículo 22.2 de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y del comercio electrónico, esta página web le informa sobre la política de cookies.

¿Qué son las cookies?

Las cookies son pequeños ficheros de datos que se descargan en su ordenador y otros dispositivos de comunicaciones, que almacenan información y se guardan en el navegador del usuario. Las cookies permiten a una página o sitio web almacenar y recuperar información sobre los hábitos de navegación, permitiendo recordar diferentes parámetros e información sobre el usuario.

El usuario podrá en todo momento modificar las preferencias del navegador utilizado con la finalidad de impedir la instalación de dichos ficheros a la hora de consultar esta web.

¿Qué tipo de cookies utiliza este sitio web?

La web de www.sfabogados.com puede utilizar servicios de terceros que recopilan información con fines estadísticos, de uso del sitio web por parte del usuario y para la prestación de otros servicios relacionados con el mismo y otros servicios de internet.

En particular, este sitio web utiliza Google Analytics, un servicio analítico de web prestado por Google, Inc. con domicilio en Estados Unidos con sede central en 1600 Amphitheatre Parkway, Mountain View, California 94043. Para la prestación de estos servicios, estos utilizan cookies que recopilan la información, incluida la dirección IP del usuario, que será transmitida, tratada y almacenada por Google en los términos fijados en la Web Google.com. Incluyendo la posible transmisión de dicha información a terceros por razones de exigencia legal o cuando dichos terceros procesen la información por cuenta de Google.

El presente sitio web utiliza los siguientes tipos de cookies:

 Cookies técnicas: Son aquéllas que permiten al usuario la navegación a través de una página web, plataforma o aplicación y la utilización de las diferentes opciones o servicios que en ella existan como, por ejemplo, controlar el tráfico y la comunicación de datos, identificar la sesión, acceder a partes de acceso restringido, realizar el proceso de compra de un pedido, realizar la solicitud de inscripción o participación en un evento, utilizar elementos de seguridad durante la navegación, almacenar contenidos para la difusión de vídeos o sonido, o compartir contenido a través de redes sociales.

  • Cookies de personalización: Son aquéllas que permiten al usuario acceder al servicio con algunas características de carácter general predefinidas en función de una serie de criterios en el terminal del usuario como por ejemplo el idioma o el tipo de navegador a través del cual se conecta al servicio.
  • Cookies de análisis: Son aquéllas que, bien tratadas por nosotros o por terceros, nos permiten cuantificar el número de usuarios y así realizar la medición y análisis estadístico de la utilización que hacen los usuarios del servicio ofertado. Para ello se analiza su navegación en nuestra página web con el fin de mejorar la oferta de productos o servicios que le ofrecemos.
  • Cookies publicitarias: Son aquéllas que, bien tratadas por nosotros o por terceros, permiten gestionar de la forma más eficaz posible la oferta de los espacios publicitarios que hay en la página web, adecuando el contenido del anuncio al contenido del servicio solicitado o al uso que realice de nuestra página web. Para ello podemos analizar sus hábitos de navegación en internet y podemos mostrarle publicidad relacionada con su perfil de navegación.
  • Cookies de publicidad comportamental: Son aquéllas que permiten la gestión, de la forma más eficaz posible, de los espacios publicitarios que, en su caso, el editor haya incluido en una página web, aplicación o plataforma desde la que presta el servicio solicitado. Estas cookies almacenan información del comportamiento de los usuarios obtenida a través de la observación continuada de sus hábitos de navegación, lo que permite desarrollar un perfil específico para mostrar publicidad en función del mismo.

Gestión de las cookies

Usted puede permitir, bloquear o eliminar las cookies instaladas en su equipo mediante la configuración de las opciones del navegador instalado en su ordenador. No obstante, si lo haces, es posible que la página web no funcione correctamente y que no te podamos ofrecer una experiencia de usuario óptima.

Google Chrome:
1. Clicamos en el icono de menú.
2. Seleccionar “configuración”.
3. Seleccionar “configuración avanzada”.
4. Seleccionar “privacidad”.
5. Seleccionar “configuración de contenido”.
6. Seleccionar la función que desee:
1. Permitir que se almacenen datos locales.
2. Conservar datos locales solo hasta que salgas del navegador.
3. No permitir que se guarden datos de los sitios.
4. bloquear los datos de sitios y las cookies de terceros.
7. Una vez seleccionado la opción deseada, clicar en “listo”.

Internet Explorer:
1. Clicamos en icono de “inicio”.
2. Seleccionar “opciones de internet” en el menú “herramientas”.
3. Seleccionar “privacidad”.
4. Seleccionar “configuración”.
5. Seleccionar la opción que desee y clicar en “aceptar”.

Microsoft Edge (Explorer 10):
1. Clicamos en el icono “más”.
2. Seleccionar “configuración”.
3. Seleccionar “configuración avanzada”.
4. Seleccionar “cookies” dentro de “Privacidad y servicios”.
5. Seleccionar la opción que desee en el menú desplegable.

Firefox:
1. Clicamos en el icono “menú”.
2. Seleccionar “opciones”.
3. Seleccionar “privacidad”.
4. Seleccionar la opción que desee en el menú desplegable.

Safari:
1. Clicamos en “safari”.
2. Seleccionar “preferencias”.
3. Seleccionar “privacidad”.
4. Seleccionar “cookies y datos de sitios web”.
5. Selección la opción que desee entre las disponibles.

Debe tener en cuenta que si usted elimina o bloquea todas las cookies de este sitio web, es posible que parte del mismo no funcione correctamente o la calidad de la página web pueda verse afectada.

Si precisa más información acerca de nuestra política de cookies, puede contactar con nosotros a través de nuestros canales de comunicación. Asimismo le recomendamos que consulte las páginas web de soporte de cada navegador para más información. Se debe colocar en el sitio web un pop up correspondiente a la política de cookies, y facilitar el acceso al documento detallado (segunda capa) mediante este.

¿Qué pasaría si España saliera de la euro zona?

El Gobierno ha puesto el turbo en el proceso de transformación del país. En sus primeros cien días, ha acometido tres reformas imprescindibles para Bruselas y aplaudidas por Berlín: la ley de estabilidad presupuestaria, la reforma financiera y la reforma del mercado laboral.

Además, ha elaborado los Presupuestos Generales del Estado más austeros de la democracia, con un recorte de 27.300 millones de euros, superior incluso al aplicado por los países intervenidos. Todo con tal de ganarse el respeto de sus socios europeos y de los inversores. Y sin embargo, unos y otros no han podido reaccionar peor.

De momento, los mercados nos han situado en la frontera de los países peligrosos, casi al nivel de Grecia. La sensación, según reconocen fuentes cercanas al Ejecutivo, es que nuestros socios europeos nos han abandonado a nuestra suerte, más preocupados por la estabilidad de precios en Alemania. Así, los duros sacrificios que se han puesto en marcha no servirían para nada; al final nuestro país tendrá que pasar, quiera o no, por las horcas caudinas de la intervención de la troika, algo a lo que el Ejecutivo de Rajoy se opone de forma rotunda.

Fuentes políticas cercanas aMoncloa consideran que la falta de apoyo por parte del BCE -suavizada ayer, eso sí, por parte de la entidad, que abrió de nuevo la puerta a la compra de deuda española- podría obligar al Gobierno de Rajoy a tomar una decisión radical: sacar a España del euro. Pero, ¿qué pasaría si nuestro país abandonase la moneda única?

DISTINTAS VISIONES

Todos los expertos consultados por elEconomista consideran que se trata de una opción "traumática", que supondría la muerte del euro. Aunque hay matices. El presidente de Freemarket, Lorenzo Bernaldo de Quirós, opina que ganaríamos competitividad. Si bien reconoce que se produciría una "fuerte fuga de capitales coyuntural, con problemas adicionales para nuestro sistema financiero", también considera que el Banco de España, que recuperaría la política monetaria, podría inyectar dinero.

Para Bernaldo de Quirós, la clave estaría en mantener la ortodoxia macroeconómica combinada con una liberalización de los mercados, una mezcla que atraería inversiones.

Sin embargo, hay una cara menos amable sobre un abandono de la divisa única. Víctor García Romero, profesor del IEB, advierte de que un divorcio de la moneda común supondría un "default automático". "La divisa que España adoptara se depreciaría un torno a un 25-30% y nuestra deuda está nominada en euros, por lo que se encarecería un 20%", explica. En este punto también incide el profesor de la UCM Fernando Méndez Ibisate, pues aunque la devaluación "nos permitiría pagar nuestras deudas, al ser un compromiso en euros, lo pagaríamos más caro".

En términos de competitividad tampoco sería la panacéa. El profesor García Romero admite que el saldo exterior sería algo más positivo, pero advierte de que España no es un país exportador como Alemania, por lo que no sería suficiente. En este punto difiere Ibisate, quien admite que España sería algo más competitiva al ser más barata, pero puntualiza: sería algo"momentáneo".

FUGA DE CAPITALES

Para Fernando Fernández, profesor del IE Business School, no hay matices. En su opinión, dejar el euro "no es una opción", sino que sería "condenarse a una catástrofe". Para empezar, se contraería un 25% el PIB, se produciría una "fuga de capitales salvaje". Y para contener tal salida, habría que restringir el acceso a los depósitos, es decir, un corralito. Lo mismo opina el profesor García Romero.Y es que nuestra marcha del euro, explica, iría acompañada de una fuga de capitales en busca de divisas más fuertes. ¿Cómo evitarlo? "Con un corralito", sentencia. RubénManso, de Mansolivar & IAX, matiza que la fuga de capitales se produciría "antes de nuestra salida del euro" y añade un dato: "Ya hay quien baraja esa posibilidad".

Sin obviar la "ruptura de relaciones dentro de la Unión". "Es convertirte en un paria durante unos 25 años", avisa Fernando Fernández. De modo que el abandono de la divisa única "no es una alternativa", sino "un suicidio", tanto si nos lo imponen como si lo decidimos.

Para Fernando Fernández la salida de España del euro supondría la ruptura de la divisa única, porque también se expulsaría a Italia. Así, "contagiaríamos a Francia y Alemania", vaticina. El profesor Méndez Ibisate no contempla este escenario de salida del euro. "Sería un pequeño desastre", expresa. Y es que "sin duda, nos tendríamos que empobrecer muchísimo más". Desde IG Markets, Daniel Pingarrón no olvida que la fragmentación del euro generaría más desempleo y encarecería nuestra factura energética, pues somos dependientes en esta materia.

Fernando P. Méndez, miembro del Consejo Editorial de elEconomista, reconoce que habría más inflación, pero hace una reflexión: "Entre el paro y la inflación es mejor la inflación".

ESCENARIOS PREVIOS

Para el profesor del IESE José Ramón Pin Arboledas, la salida del euro "sería un desastre para el proyecto europeo". "No es pensable", sentencia. Manso se dice incapaz de "imaginarse tal situación"¿La solución? Pedir a Draghi que sea capaz de sostener los mercados. "El BCE tiene que mantener la estabilidad del euro", recuerda Pin Arboledas.

En la misma línea se expresa Bernaldo de Quirós, quien cree que es necesario que el BCE funcione como prestamista de última instancia y lamenta que "la irracionalidad" germana se esté oponiendo a que la autoridad monetaria lo lleve a cabo, algo "insostenible". Sin embargo, Ibisate alerta de que "las inyecciones de liquidez del BCE son soluciones momentáneas, no estructurales".

Para Fernando P. Méndez nuestros dirigentes tienen la obligación de "analizar todos los escenarios posibles" y la salida del euro es uno de ellos.

Antes de llegar a plantear la posibilida de abandonar el proyecto monetario, los expertos hablan de otras opciones, como la suspensión de pagos o la intervención. Aunque para el presidente de Freemarket, la intervención es inaceptable en términos políticos y económicos.

Además, Bernaldo de Quirós habla de las nefastas experiencias de las intervenciones anteriores: "Hunden la economía y se ven sucedidas por nuevas intervenciones", explica. Tampoco hay que obviar que si se interviniera a España se "transmitiría la idea de que da lo mismo que el Gobierno lo haga bien o mal". Los profesores García Romero y Méndez Ibisate creen que a los mercados se les calmaría con más reformas. Para el primero, los PGE "no son suficientemente restrictivos" a la vista de la reacción de los mercados. "Hay que evitar que la deuda siga creciendo y rebajar el gasto público", amén de otras medidas como "tocar el IVA".

Ibisate incide en otro punto: las elecciones andaluzas. Su resultado pone en duda que el Estado vaya a embridar a las comunidades. "Los comicios hacen pensar a los inversores que no está claro que vayamos a cambiar nuestra estructura".

Periódico Digital El Economista